miércoles, 5 de marzo de 2014

VII

Me quitaste las armas
y ahora sólo puedo luchar
mano a mano con el destino.
Seguir andando, sin camino
sin otra oportunidad.
No me quedan sueños
por los que seguir viviendo,
pero aun así, cuando cierro los ojos
ahí te sigo viendo.
Y aunque la noche parezca eterna
se que me espera un nuevo día
al llegar el amanecer.
Y no hay más que pueda hacer,
que seguir respirando.
Y otro día pasa,
y ya no estás aquí.
Y aunque siento que me faltas
yo sigo aquí.

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